
Se acerca un cliente con prisas:- Quiero saber si me cambiaria un libro que lleve para mi hijo para el colegio y no es ese; se lo piden en Gallego: “El Karajan”
-¿El Karajan? no se qué libro es ese, me lo enseña.
-Me lo dejé en el coche.
-Pues vaya a buscarlo, y se lo cambio ¿Tiene ticket, supongo?
_-¿Pero lo tiene? ¿Me lo cambia? si no ya no voy a buscarlo.
-Si tiene ticket y no lo tengo se lo abono; mejor vaya a buscarlo, total en castellano no le vale ¿No?
Se va con prisas y un poco fastidiado. Al cabo de unos minutos me enseña el libro, se lo cambio y salgo de dudas
(No era el Karajan exactamente)











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No hay duda de que muchos padres se interesan y mucho por lo que leen sus hijos,
seguro que luego apostará que su hijo se leyó el Karajan de cabo a rabo y en gallego.
Tuve casos de padres y madres que venian a comprar los libros de texto para sus hijos y no sabian en que curso estaban.
¡TE LO JURO POR MI SALUD!
yo doy fe de ello
Yo también.
Reconocelo,cuando te dijo el Karajan ya caiste en cual era….pero la terquedad de no traerte el libro que tenia en el coche te puso…de los nervios.
La hora de la digestión no es la hora de más paciencia.