A lo largo de los cerca de 30 años en este mundillo del libro, me han pedido de todo: Cosas graciosas, otras inexistentes, algunas serias. Pero este libro de hoy es uno de los más especifico para un tema concreto:

:leer:

-A ver, sabemos que es difícil- me dijeron- pero a ver si sabe usted y nos puede aconsejar. Queremos un libro para un chico que está a punto de ser veterinario, pero quiere ser conserje. Un libro para que le convenza de que no lo deje.

:shock:

-Fácil  no es, no es solo dar con el libro adecuado, sino que lo lea y que lo ponga en practica.

-No hay problema en que lo lea, lee hasta enciclopedias.

:header:

 

Comments No Hay Comentarios »

La señora traía dos libros a devolver, dos regalos no acertados…

¡Por las circunstancias!

-Donde están los libros de Camilla Läckberg, me pidió.

-En esta mesa esta su última novela y …

-Las tengo todas, voy a ver el ultimo-me dejó con la palabra en la boca- que es el único que me falta por leer.

Mientras le estaba gestionando la devolución ella buscaba. Por si se realizaba el milagro. Entre todos los libros destacados en la cercanía eligió La chica del tren. Me preguntó si era de suspense y si era muy muy ameno, porque ella buscaba algo muy muy ameno. (literal)

Como he recibido algunos comentarios hasta cierto punto negativos sobre esta interesante novela, aunque, en general las críticas de nuestros lectores son positivas, decidí recomendarle otra novela. Nos fuimos directamente al fondo en novela policíaca y le fui recomendando varios libros.

-Ese es muy grueso.

-Demasiado delgado.

-Ese autor no me gusta.

-Ese otro tampoco.

-De ese autor ya leí más de dos libros y, aunque me gustaron no me apetece leer más.

-De esa autora también.

-Es que estoy en un momento de que no me apetece leer.

-Seguimos viendo libros y se repitieron las escusas.

-Ese es demasiado sórdido y no me apetece.

-pues no se si no será mejor cambiar de género, le sugerí, cuando no veía otra salida mejor para rematar la operación.

-puede que sí. Es que estoy en un momento de que no me apetece leer- me repitió por tercera vez.

Soy perro viejo en este oficio y no me rindo fácilmente, además he pasado por esa situación infinidad de veces, pero….

Definitivamente no tenía ganas de leer.

Pasamos por caja, me disponía a cobrarle el ultimo de Camilla Läckberg, pero, al final cambió de opinión y no se llevó nada.

Nota

Aunque la intención inicial de este blog era recopilar anécdotas graciosas, con el tiempo ha ido derivando a recoger topo tipo de situaciones, algunas de ellas ni divertidas ni sorprendentes, únicamente cotidianas como esta.

Otra anécdota relacionada.

La templanza es esencial en cualquier profesión.

Comments No Hay Comentarios »