Archivo de mayo 2017

Salgo de casa tarde, como siempre, conduciendo mi viejo renault con destino al trabajo
Son casi 20 km de los cuales la mitad es en ciudad, con trafico lento, plagado de semáforos y rotondas.
Necesito 25 minutos para llegar, otros 5 o 10 para encontrar aparcamiento y, por lo menos 5 para instalarme en la oficina y fichar en el ordenador.
Solo dispongo de media hora.
En seguida me doy cuenta de que hoy no será mi mejor día al volante, pues unas nubes negras amenazan una descarga incomoda, por lo cual nadie se atreve a desplazarse en bus, mucho menos caminando, aunque sean pequeños trayectos.
Zigzagueando como puedo, voy colándome entre el tráfico lento, a 60 km hora, donde el limite es de 50, pero yo controlo, las señales están puestas con demasiada prudencia. A pesar de eso me adelanta una furgoneta de reparto, por la derecha, pisando la línea continua. Entrando en la rotonda una moto se cruza en mi carril, para salir por el lado contrario. Después es un bus el que para en medio de la calle, en vez de hacerlo orillado a la derecha, en la parada. Varios peatones cruzan a poco más de 5 metros del paso de cebra, jugandose el físico, obligándome a dar un pequeño frenazo.
Estoy a punto de llegar a la ciudad y voy acumulando retraso, por si fuera poco ahora es un grupo de 7 putos ciclistas los que me joden el día. Van circulando en fila de a 2, hablando de sus cosas, como si la carretera fuera suya, en vez de ir en fila india. No viene nadie de frente pero hay una linea continua, que me impide adelantarles. Les toco el claxon para que se aparten y me dejen pasar, uno me enseña el dedo corazón, señalando al cielo. Otro me hace señas para que adelante, el muy gilipollas no ha visto la linea continua. Consigo adelantarlos en una zona más ancha, pisando el gas a fondo para agilizar la maniobra. De frente vienen más ciclistas, tampoco se apartan ni un centímetro para facilitar mi maniobra.
Entro en la ciudad con más 5 minutos de retraso acumulado, mi jefe me mata. Acelero en un semáforo justo en el momento en que se pone rojo. Al siguiente semáforo saldré antes de que se ponga en verde, me da tiempo, lo tengo controlado.
¡Lo que faltaba!
Un gilipollas en bici desafiando al tráfico.
Ocupa todo el carril central. No lleva casco el muy cabrón, va solo y vestido de calle arriesgándose a llevar una mojadura gorda, en vez de ir en coche como todo el mundo. O sino por la acera.
Llego al trabajo tarde y estresado. Mi jefe me pega la bronca.

Diario imaginario de un automovilista.
Basado en hechos reales, cotidianos.

La imagen esta copiada de Internet colgada en varios blogs, redes sociales, webs..

Relacionado:

Distancia de seguridad

La seguridad es lo ….

Atención ciclistas…

Atropellar ciclistas es un deporte en Baiona.

Curiosidades del carril bici

Comments 1 Comentario »